Un buen vecino
Mi querido,
Soy un lápiz
en la mano de Diós
escribiéndote una carta
llena de amor.
Todavía te quiero
No sé si te amo
pero sí quiero quererte
aunque me hiciste daño.
No me sirve llenar
el corazón con odio
Me falta el espacio
Todavía hay dolor.
Muy bien me enseñaron
corazones insinceras;
que duro me lastimaron
sus tiros de mentiras.
No quiero recordarte
ni olvidarte tampoco
pero me alejo de ti
poco a poco.
Acepto el sufrimiento
de quedar en confusión
y pensar en nuestro amor
como si fuera una ilusión.
Sé que no fuí perfecta
No siempre tenía razón
Siempre estoy a rodillas
Pidiéndole a Diós perdón.
Ruego por nosotros
cada noche y cada día
buscando por la paz con
Padre Nuestros y Ave Marías.
Amigos, ya no pero
no te trato cómo enemigo
sino de un buen vecino
te deseo un buen camino.
Soy un lápiz
en la mano de Diós
Te despido con esta carta
llena de amor.
Tu buen vecino,
Adiós,
Adiós,
A Diós.

No trackbacks yet.